¿Vello púbico sí o no? Cómo cuidar el pelo de tu zona íntima

¿Vello púbico sí o no? Cómo cuidar el pelo de tu zona íntima

Liso, rizado, rubio, moreno, corto, al cero, salvaje… El vello púbico (y corporal) adquiere mil y una formas según nuestros gustos y apetencias. Tanto si eres de las que va bien depilada como si prefieres que crezca a su aire, lo importante es que sepas que tiene una razón de ser. El pelo de tu zona íntima te protege de infecciones e irritaciones. Aprende a cuidarlo (y tratarlo) como se merece.

Vello púbico

Imagen de Bitsbods

Nuestra relación con el vello corporal es curiosa. Nadie se mete en si uno lleva coleta, el pelo teñido o las cejas muy pobladas. Pero todo cambia cuando se trata del pelo de esas zonas que exhibimos menos. ¿Por qué molesta tanto ver la foto de una chica con pelos en las axilas o en las ingles? Seguramente es síntoma de que aún queda mucho por hacer para lograr la igualdad de géneros en todos los ámbitos. Pero ese es otro artículo. El tema que nos atañe aquí y ahora es el vello púbico. Desde lacopamenstrual.es creemos que la decisión de depilártelo (o no) y cómo hacerlo (cuchilla, cera o láser) es cosa tuya, solo tuya. Lo importante es saber, y remarcaremos esto en negrita, que no es más higiénico tener menos vello púbico. Más bien al contrario.

¿Para qué sirve el vello púbico?

El vello púbico tiene un propósito real: proporciona protección contra la fricción, mantiene a raya el sudor y la secreción, evita las irritaciones de la piel e impide que las bacterias entren en la uretra (el orificio por el que la orina sale del cuerpo). “Al igual que el pelo de la cabeza sirve para evitar quemaduras solares y traumatismos y el de cejas y pestañas para paliar golpes y motas en ojos y párpados, el púbico mantiene a raya heridas genitales e infecciones durante las relaciones sexuales”. Lo cuenta el dermatólogo Ramón Grimalt, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología, en un artículo del ABC.

El vello púbico básicamente actúa como primera línea de defensa de los genitales contra las bacterias y la irritación durante el sexo.

Rasurado brasileño o integral: ¿buena idea?

Un estudio publicado en la prestigiosa revista médica British Medical Journal ya alertaba de que la moda del pubis brasileño favorece las infecciones cutáneas. La más común es el molusco contagioso, una enfermedad que se transmite por vía sexual. Si hablamos de depilación íntegra, el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual aumenta hasta un 80%. En cambio, opina Grimalt, “si uno usa de forma adecuada el preservativo y mantiene el pelo púbico sin rasurar, el riesgo de contagio es casi cero”. No supone un riesgo, sin embargo, recortarlo y depilarse el área lateral, por “el menor roce” de esta zona.

Las bondades del ‘pelo íntimo’

Así que, aunque la mayoría de mujeres arreglen su vello púbico por razones higiénicas (como demuestra este estudio, lo cierto es que no hace falta. Incluso celebrities como Cameron Díaz se han desmarcado de la moda de rasurar el vello púbico al cero y defienden sus bondades  en su libro The body book. Escribe: “No olvidemos que la especie humana estaba cubierta de pelo. Y aunque ahora solo lo tenemos en algunas zonas, creo que ese vello que se ha mantenido tiene un propósito”. También puso el foco sobre este tema la cadena de ropa American Apparel que mostró en sus escaparates de Nueva York modelos con abundante vello púbico.

Si te preocupa la higiene íntima

Por supuesto, hay muchas razones por las que puedes elegir afeitarte, recortar, encerar o aplicar láser a todo tu vello púbico o parte de él. Ya sea para evitar que se vea con el bikini, porque prefieres las sensaciones que eso comporta durante el sexo o simplemente porque lo encuentras más estético. Cada uno es propietario de absolutamente todos los folículos capilares de su cuerpo y decide sobre ellos. Lo importante es que no compres el mito de hacerlo por cuestiones higiénicas. “Nuestros genitales tienen un excelente engranaje autolimpiante, así que no hay que hacer casi nada para mantenerlos limpios. Con agregar un poco de jabón neutro y agua de vez en cuando, vigilando que la espuma no entre en la vagina estropeando su PH, es suficiente”. Nos lo explica Francesca Crovetto, ginecóloga del Hospital Clínic.

Precauciones a la hora de depilar el pelo púbico

Si te afeitas, probablemente tengas tu propia técnica, única e intransferible. Pero ahí van un par de consejos para mantener tu área más sensible segura y feliz. Comienza recortando el pelo, sigue exfoliando el área con una esponja vegetal y luego aplica la crema de afeitar. Tras la depilación, humedece la zona con una loción sin fragancia. Nunca te afeites en seco y usa un espejo para tener el control total de la situación. Lo más importante es ir despacio y tener cuidado (léase no hacerlo a última hora antes de una cita). Si te dañaras, aplica una presión suave para detener el sangrado con un algodón con Betadine o agua oxigenada.

Sobre todo, mantén la cuchilla alejada de las áreas que no tienen pelo: ¡son súper sensibles y propensas a irritarse e inflamarse! Si notaras algo raro tras el afeitado, consúltalo con tu ginecólogo.

¿Tienes un pelo encarnado?

Algo muy recurrente (¡y doloroso!) tras una depilación, son los pelos encarnados. Aparecen cuando el vello púbico vuelve a crecer en la piel, en lugar de salir a la superficie. El cuerpo, al pensar que se trata de un objeto extraño, responde con hinchazón, enrojecimiento y picazón de la zona. Si eres propensa a tener pelos encarnados, haz de la exfoliación parte de tu rutina y trata de no depilar el vello de esa zona. Opta por usar ropa interior de algodón, al menos mientras los pelos encarnados estén presentes. Además, hay un montón de aceites y cremas que puedes usar para tratar los pelos encarnados. Y, de paso, suavizar el vello púbico (Emma Watson dice que Fur Oil es una maravilla). Entre ellos, el aceite de uva y jojoba, el aceite de árbol de té, o el aceite de semilla de artemia. Todos tienen propiedades antimicrobianas para ayudar a limpiar los poros y minimizar los puntos negros. Además, tienen propiedades curativas para calmar y reducir la inflamación.

Y tú, ¿qué trucos tienes para cuidar tu vello púbico? ¿Algún remedio natural para los pelos encarnados? ¡Nos encantará leerte en los comentarios!

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