Control hormonal, adormecimiento corporal [Parte 1]

Control hormonal, adormecimiento corporal

Hace algunos meses ya hablamos sobre los efectos de los anticonceptivos hormonales en nuestro cuerpo, nuestro ciclo y nuestra menstruación. Por considerarlo un tema de suma importancia nos gustaría profundizar sobre estos métodos, muy concretamente sobre las pastillas anticonceptivas por ser el más utilizado con diferencia.control hormonal - pastillas anticonceptivas - anillo - parche

No se trata de convencer a nadie, pero sí de asegurarse que podemos elegir libremente desde el conocimiento y la conciencia sobre lo que decidimos. Los métodos anticonceptivos hormonales han sido planteados desde un punto de vista de completa liberación – que no libertad– de la sexualidad femenina.

Cuando nació la píldora, allá por los 50, los movimientos feministas la abrazaron como símbolo de libertad y control sobre nuestra fertilidad y sexualidad, inevitablemente unidas. En su momento quizá tuvo un sentido pero hoy en día, carece por completo de él.

Esa supuesta independencia que atribuyen a las usuarias los métodos hormonales frente a los de barrera no es más que una idea engañosa, pues en realidad nos convertimos en esclavas de esas pastillitas y, lo que es mucho peor, de los gigantes laboratorios farmacéuticos que se esconden detrás. Hagamos un cálculo para saber cuánto dinero invertimos a lo largo de nuestra vida en multinacionales farmacéuticas que consiguen desconectarnos de nuestro cuerpo, de nuestro ciclo menstrual y, claro, de nosotras. Así no sabremos nunca lo poderosas que somos.

El principal problema que, según creo, podemos encontrar aquí es el siguiente: los métodos anticonceptivos hormonales, hasta el momento, están enfocados exclusivamente al sexo femenino. Tenemos que llevar un aro en nuestra vagina durante tres semanas consecutivas, tomarnos una pastilla anticonceptiva diaria o ponernos un parche;

la cosa es que nos endosan la responsabilidad de controlar lo referente a fertilidad dentro de la pareja (heterosexual) cuando nosotras somos fértiles sólo durante 48 horas al mes. Ellos lo son cada día de su vida.

Esto es un argumento válido para, en primer lugar, dejar de tomar la píldora anticonceptiva por ser el producto más machista de la historia y, en segundo lugar, para conocer absolutamente como funciona nuestro ciclo menstrual. Conocernos a nosotras mismas no da poder, ¡Aprovechémoslo!

Autora: Lara Manzanera López. Terapeuta energética y de feminidad. www.energiaenfemenino.es

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